mercredi 13 mai 2026

Presencia judía en Larache

Présence juive à Larache — الوجود اليهودي في العرائش

Histoire d’une coexistence et d’une mémoire partagée / تاريخ التعايش والذاكرة المشتركة

Versión española

Presencia judía en Larache : historia de una convivencia y una memoria compartida



Introducción

Situada en la desembocadura del uadi Loukous, cerca del sitio antiguo de Lixus, la ciudad de Larache ha sido durante mucho tiempo un espacio de intercambios entre el Atlántico y el Mediterráneo. Esta posición estratégica atrajo a poblaciones diversas, entre ellas comunidades judías. La historia de los judíos de Larache se inscribe en la larga trayectoria del judaísmo marroquí: instalación antigua, acogida de los mégorashim (expulsados de España), desarrollo bajo el sultanato alauí, convivencia bajo el Protectorado español y partida progresiva tras la independencia. Este artículo ofrece una síntesis histórica y memorial de esta presencia, basada en fuentes variadas —universitarias, archivísticas y testimonios orales.

Orígenes antiguos y asentamiento medieval

Lixus y las rutas atlánticas

Inscripciones funerarias de época helenística encontradas en Volubilis atestiguan una presencia judía en el Marruecos antiguo. Autores modernos subrayan que los fenicios y los cartagineses practicaban un comercio atlántico que unía los puertos de Lixus y de Sala (futura Rabat), y que comerciantes judíos habrían participado en ese intercambio. La High Atlas Foundation recuerda que, aunque las primeras pruebas arqueológicas datan del siglo II a. C., los puertos atlánticos como Larache/Lixus y Salé se convirtieron en centros de comercio para los judíos que intercambiaban oro, sal y otros productos. Una tradición pone de relieve también a “santos compartidos” entre judíos y musulmanes en la región norte (Arcila, Tetuán, Alcazarquivir y Larache), señalando una memoria religiosa antigua.

Llegada de los sefardíes en el siglo XVI

La expulsión de los judíos de España en 1492 y de Portugal en 1496 provocó una ola migratoria hacia los puertos del Magreb. Los mégorashim se instalaron en Rabat, Salé, Tetuán, Larache y Tánger, donde formaron comunidades estructuradas: conservaban la lengua castellana (futura haketia), elegían un naggid (jefe comunitario) y pagaban la jizya (impuesto sobre los no musulmanes). Según un artículo de eSefarad, Larache acoge desde finales del siglo XV a refugiados sefardíes; otros llegan de Arzila tras la toma portuguesa de 1541. Su instalación dinamiza el comercio marítimo y la artesanía, y las familias Toledano, Maymran o Ben ‘Attar se destacan como comerciantes y corredores.

Sin embargo, esta comunidad conoce rupturas. En 1610, el rey Felipe III de España ocupa Larache. Los cronistas relatan que la población judía es expulsada o llevada a Sevilla. La ciudad es retomada en 1691 por el sultán Mulay Ismaíl, que reinstala allí a notables musulmanes y autoriza el regreso de algunas familias judías. Las fuentes sefardíes evocan un modesto renacimiento de la comunidad a finales del siglo XVII y a comienzos del siglo XVIII.

Los judíos de Larache bajo el sultanato alauí y la época precolonial

Papel económico y diplomático

En los siglos XVII y XVIII, los sultanes alauíes utilizan a los judíos como intermediarios entre el makhzen y Europa. En los puertos, gestionan las aduanas, se encargan del rescate de cautivos cristianos y mantienen redes comerciales. Un artículo de OpenEdition menciona que Aarón Barrios, intérprete del caíd de Larache, participa en negociaciones con el español Miguel Páez. Las familias Maymran, Toledano y Ben ‘Attar sirven de negociantes, recaudadores de impuestos o agentes diplomáticos para el sultán. Los judíos de Larache exportan cera, cuero y aceite de oliva e importan textiles y armas vía Livorno o Cádiz, aportando una prosperidad relativa a la ciudad.

Marco social y relación con las comunidades vecinas

Las comunidades judías de Larache, Tetuán, Tánger y Ksar El Kebir comparten la misma lengua (haketia), los mismos códigos de vestimenta y los mismos ritos. Los mégorashim se distinguen de los tochavim (judíos autóctonos), pero ambos grupos coexisten y terminan por integrarse. La organización comunitaria se hace alrededor de la sinagoga, el cementerio y un tribunal rabínico (bet din). Los judíos pagan la jizya, pero conservan una autonomía relativa y viven en barrios intramuros sin gueto oficial.

La época del Protectorado español (1912‑1956)

Administración colonial e instituciones

Cuando Marruecos se reparte entre un Protectorado francés y un Protectorado español, Larache se sitúa en la zona española. La ciudad se convierte en la tercera aglomeración del Protectorado, después de Tetuán y Tánger. Las autoridades españolas adoptan una política de “asimilación suave” hacia los judíos: valorizan la cultura hispánica y fomentan el uso del castellano. Numerosas familias judías obtienen la nacionalidad española o un estatuto protegido, lo que facilita sus actividades comerciales.

La comunidad sefardí de Larache es floreciente. Según un blog histórico, cuenta con varios cientos de personas en los años 1930 y dispone de dos sinagogas, escuelas y sociedades de beneficencia. La Alianza Israelita Universal (AIU) abre allí una escuela de niños entre 1872 y 1881, luego desde 1901 hasta 1965, y una escuela de niñas desde 1874. Fotografías conservadas en la biblioteca digital de la AIU muestran clases en Larache en 1925 y en los años 1950, dirigidas por profesores como Mme Assa, M. Fereres, Mardoqueo Ouazana y Perla Serfaty.

Vida económica, cultural y asociativa

Los judíos de Larache ocupan una posición intermedia entre los españoles católicos y los musulmanes marroquíes. Regentan comercios de tejidos, especias y cereales, dirigen cafés e imprentas, y algunos ejercen profesiones liberales (médicos, abogados, farmacéuticos). La tesis de sociología On Belonging and other Dreams subraya que, durante el Protectorado, las ciudades de la zona española (Tetuán, Larache, Chaouen, Ksar El Kebir y Tánger) ofrecen una “convivencia particular”: judíos, musulmanes y españoles se encuentran en el mercado, en el cine y en las fiestas españolas. Un testigo precisa que Larache tenía una atmósfera muy española y que “éramos tres religiones que vivíamos juntas y compartíamos todo en paz”.

Las asociaciones locales organizan eventos culturales, fiestas tradicionales como La Mimuna o Sucot, y celebraciones compartidas con los musulmanes (moulud). La logia masónica de Larache y varios clubes deportivos (fútbol, baloncesto) cuentan con miembros judíos. El diario español Noticiero Marroquí publica artículos sobre la comunidad, y escritores como Sara Fereres de Moryoussef han dejado memorias que evocan la vida armoniosa de la época.

Episodios de tensión

A pesar de esta convivencia, la región no se libra de los disturbios externos. En los años 1930, la propaganda nazi y el antisemitismo europeo provocan disturbios antijudíos en Tánger y Larache. Algunos miembros de la comunidad, acusados de pertenecer a la masonería o de simpatizar con la República española, son arrestados o exiliados. Además, durante la Segunda Guerra Mundial, la cuestión de los refugiados judíos europeos en tránsito por España y Marruecos pone a prueba a la comunidad local. Sin embargo, no se señala ningún pogromo importante en Larache, y las autoridades locales —en particular el caíd y los notables musulmanes— protegen a menudo a sus vecinos judíos.

Lugares de memoria y patrimonio material

Cementerio y sinagogas

Larache alberga varios cementerios judíos. Un estudio arqueológico de Gozalbes señala la existencia de tres necrópolis situadas a 300‑600 m de las murallas; una data probablemente del siglo XVI y otras fueron utilizadas hasta el siglo XX. Estos lugares contienen estelas antropomorfas con formas heredadas de las tradiciones sefardíes. Por desgracia, en el siglo XXI, algunas de estas tumbas están abandonadas y profanadas.

En cuanto a las sinagogas, la más antigua se encontraba en la medina, en la calle Sidi Chrif. Fue reconstruida en el siglo XIX y remodelada durante el Protectorado. Una segunda sinagoga “Grande” (Bayt Ha‑Knesset Ha‑gadol) se situaba fuera de las murallas. Ambos edificios fueron transformados en almacenes o comercios tras la partida de la comunidad. Visitantes describen aún hoy símbolos hebraicos esculpidos en los dinteles e inscripciones que mencionan a donantes.

Santuario compartido Sidi Mohamed Chrif / Rabí Gbibate

Un artículo de PortailSudMaroc describe un santuario compartido situado en la calle Sidi Mohamed Chrif dentro de la medina. Las mujeres musulmanas encienden allí velas, mientras que los judíos sefardíes celebran la hilulá del rabino Gbibate. Según el historiador local Abdesslam Serroukh, este lugar simboliza la protección ofrecida por Sidi Mohamed Chrif a los judíos durante un ataque y testimonia la interdependencia de las comunidades. Inscripciones en árabe y hebreo decoran la sala, que sigue siendo un punto de convergencia memorial.

Arquitectura doméstica y barrios judíos

Las casas tradicionales judías de Larache se distinguían por sus patios adornados y carpinterías talladas. La comunidad se concentraba en los barrios de Bab El Oued y de la Plaza España. Las fachadas que portan magen David estilizados aún existen en el tejido urbano. Las calles denominadas Calle de los Judíos o Rue des Israélites fueron rebautizadas tras la independencia. Fotografías antiguas muestran escenas de vida (mercaderes de pescado, niños con uniforme de la AIU) que son preciosas para la memoria local.

Figuras y familias notables

La historiografía cita varias familias y personalidades ligadas a Larache:

  • Familia Maymran/Maymoran: comerciantes originarios de España establecidos en Larache en el siglo XVII, cercanos al makhzen.
  • Familia Toledano: procedente de los mégorashim, posee intereses en Fez y Larache y aporta intérpretes y diplomáticos.
  • Aarón Barrios: intérprete del caíd de Larache durante negociaciones con España, mencionado en los archivos del siglo XVIII.
  • Sara Fereres de Moryoussef: escritora nacida en Larache en 1937, autora de Semblanza de Larache, que describe con sensibilidad la vida interconfesional bajo el Protectorado.
  • Familias Fereres, Ouazana, Benarroch, Benlolo y Serfaty: implicadas en la enseñanza (AIU), la medicina o el comercio. Algunos miembros de estas familias se distinguen más tarde en la diáspora en España, Marruecos e Israel.

Es necesario distinguir estos nombres atestiguados de figuras legendarias a veces citadas sin fuentes (por ejemplo, un supuesto “Rabí Merón de Larache”).

Relaciones interconfesionales

La convivencia entre judíos y musulmanes en Larache fue generalmente pacífica. Los intercambios comerciales en el mercado y las visitas familiares durante las fiestas reforzaban la ayuda mutua. Los judíos participaban en el moussem (fiesta del santo local) y los musulmanes ofrecían dulces durante la Mimuna. La lengua haketia tomaba prestadas palabras árabes y bereberes. Se formaban amistades y los vecinos se apoyaban en nacimientos y duelos. Los santuarios compartidos, como el de Sidi Mohamed Chrif/Rabí Gbibate, ilustran un sincretismo popular.

Sin embargo, las relaciones no estaban exentas de tensiones. Bajo el Protectorado, algunos musulmanes reprochaban a los judíos su proximidad con las autoridades españolas. En las décadas de 1930‑1940, los ecos del antisemitismo europeo suscitaron inquietudes, y tras la independencia, la cuestión del sionismo creó divisiones. A pesar de ello, el legado de una memoria compartida subsiste en los relatos de los antiguos habitantes.

La partida en el siglo XX y la diáspora

Tras la Segunda Guerra Mundial, varios factores —ascenso del nacionalismo marroquí, creación del Estado de Israel en 1948, crisis económica— incitan a los judíos a abandonar Larache. Algunos se trasladan a Tánger o Casablanca en busca de oportunidades económicas; otros emigran hacia América Latina (Argentina, Brasil, Venezuela), España, Francia o Canadá. El historiador Aviad Moreno señala que entre 1961 y 1972, al menos 3 625 personas originarias de las ciudades de la zona española, incluida Larache, emigraron a Israel por medio de la Agencia Judía. Otros datos indican que las comunidades de Arzila, Ceuta, Chechuen, Larache y Alcazar Quivir formaban un subgrupo distinto que emigró masivamente a Gibraltar, las Azores, Europa y América Latina.

Se menciona una migración más antigua hacia Argentina: familias de Tetuán, Larache y Tánger forman desde 1886 la tercera comunidad sefardí más grande de Argentina. El exilio se intensifica después de 1956; la población judía de Larache, que contaba con cerca de un millar de almas, desaparece casi por completo en los años 1970.

Herencia contemporánea y puesta en valor patrimonial

A principios del siglo XXI solo quedan algunas huellas materiales de la presencia judía en Larache: casas con estrellas de David, cementerios abandonados y sinagogas transformadas. La memoria subsiste a través de asociaciones de descendientes (en España, Israel o América Latina) que organizan encuentros y hilulás. Proyectos de preservación del patrimonio judío marroquí abogan por la rehabilitación de los cementerios y la inclusión de esta historia en circuitos turísticos.

La puesta en valor de esta memoria podría articularse en torno a:

  1. Restaurar los cementerios y proteger las estelas. El ejemplo de las operaciones llevadas a cabo en Tetuán o Esauira muestra que son posibles asociaciones entre autoridades locales, ONG y asociaciones de diásporas.
  2. Creación de un circuito patrimonial que integre los antiguos barrios judíos, el santuario compartido Sidi Mohamed Chrif y las sinagogas. Este recorrido permitiría sensibilizar a turistas y habitantes sobre la historia plural de Larache.
  3. Recoger testimonios y archivos fotográficos. La diáspora posee documentos raros sobre la vida cotidiana (cuadernos de comercio, correspondencias, fotos de clases) que convendría digitalizar y exponer en un museo o centro cultural.
  4. Valoración académica: fomentar investigaciones universitarias en colaboración con universidades marroquíes y españolas para estudiar este patrimonio y publicar trabajos multilingües.
  5. Memorias compartidas: organizar encuentros interculturales y conferencias en la ciudad en torno a la convivencia histórica de las religiones, asociando a los habitantes musulmanes y a los descendientes judíos.

Conclusión

La presencia judía en Larache constituye un capítulo poco conocido pero esencial de la historia del norte de Marruecos. Desde los intercambios antiguos de Lixus hasta las redes económicas del Protectorado español, pasando por la acogida de los mégorashim y la protección de los sultanes alauíes, los judíos contribuyeron a la riqueza comercial, cultural y social de la ciudad. Su partida en el siglo XX deja un vacío, pero también recuerdos de convivencia armoniosa y de sincretismo religioso. En un momento en que Marruecos valoriza su herencia plural, la memoria de los judíos de Larache merece ser preservada y compartida: no solo para honrar a quienes allí vivieron, sino también para alimentar el diálogo intercultural y la comprensión de las múltiples identidades del país.

Bibliografía selectiva

  • Gozalbes, Carlos & Enrique, Arqueología hebrea. Necrópolis y losas sepulcrales del norte de Marruecos. 2014. Estudio sobre los cementerios judíos de Larache.
  • High Atlas Foundation, “Salient aspects of Moroccan Judaism – Analysis”, 2021. Historia antigua de las comunidades judías marroquíes y de los puertos atlánticos.
  • OpenEdition, Les juifs marocains sous les premiers sultans ‘alawites’, 2001. Análisis de los mégorashim, del papel de las familias Toledano, Maymran y Ben ‘Attar, y de traductores como Aarón Barrios.
  • Alianza Israelita Universal, École de Larache: fondo fotográfico e histórico de las escuelas de niños y niñas.
  • PortailSudMaroc, “L’unique sanctuaire partagé judéo-musulman de Larache”: descripción del santuario Sidi Mohamed Chrif/Rabí Gbibate.
  • Moreno, Aviad, “The incredible odyssey of the Spanish‑speaking Jews of northern Morocco”, La Voix Sépharade, 2016. Datos sobre la emigración post-independencia.
  • Fereres de Moryoussef, Sara, Semblanza de Larache, 2008. Memorias de una judía de Larache durante el Protectorado.
  • On Belonging and other Dreams, tesis doctoral, 2019. Testimonios sobre la convivencia en las ciudades de la zona española.
  • Breves y estudios diversos: artículos sobre el exilio sefardí, sobre las comunidades de Ceuta, Tetuán, Arzila y Larache, y sobre la emigración hacia América Latina.


Version française

Présence juive à Larache : Histoire d’une coexistence et d’une mémoire partagée

Introduction

Située à l’embouchure de l’oued Loukous, près du site antique de Lixus, la ville de Larache a longtemps constitué un espace d’échanges entre l’Atlantique et la Méditerranée. Cette position stratégique attira des populations diverses, parmi lesquelles des communautés juives. L’histoire des juifs de Larache s’inscrit dans la longue trajectoire du judaïsme marocain : installation antique, accueil des mégorashim (expulsés d’Espagne), développement sous le sultanat alaouite, coexistence sous le Protectorat espagnol et départ progressif après l’indépendance. Cet article propose une synthèse historienne et mémorielle de cette présence, fondée sur des sources variées, universitaires, archivistiques et témoignages oraux.

Origines anciennes et installation médiévale

Lixus et les routes atlantiques

Des inscriptions funéraires d’époque hellénistique trouvées à Volubilis attestent d’une présence juive dans le Maroc antique. Des auteurs modernes soulignent que les phéniciens et les carthaginois pratiquaient un commerce atlantique reliant les ports de Lixus et de Sala (future Rabat), et que des commerçants juifs auraient participé à cet échange. L’High Atlas Foundation rappelle que, bien que les premières preuves archéologiques soient du IIᵉ siècle av. J.-C., les ports atlantiques comme Larache/Lixus et Salé devinrent des centres de commerce pour les juifs qui échangeaient l’or, le sel et d’autres produits. Une tradition met également en avant des « saints partagés » entre juifs et musulmans dans la région nord (Arcila, Tétouan, Alcazarquivir et Larache), signalant une mémoire religieuse ancienne.

Arrivée des Sepharades au XVIᵉ siècle

L’expulsion des juifs d’Espagne en 1492 et du Portugal en 1496 provoqua une vague migratoire vers les ports du Maghreb. Les mégorashim s’installèrent à Rabat, Salé, Tétouan, Larache et Tanger, où ils formèrent des communautés structurées : ils conservaient la langue castillane (future haketia), élisaient un naggid (chef communautaire) et payaient la jizya (impôt sur les non-musulmans). Selon un article d’eSefarad, Larache accueille dès la fin du XVe siècle des réfugiés séfarades ; d’autres arrivent d’Arzila après la prise portugaise de 1541. Leur installation dynamise le commerce maritime et l’artisanat, et les familles Toledano, Maymran ou Ben ‘Attar se distinguent comme négociants et courtiers.

Néanmoins, cette communauté connaît des ruptures. En 1610, le roi Philippe III d’Espagne occupe Larache. Les chroniqueurs rapportent que la population juive est expulsée ou emmenée vers Séville. La cité est reprise en 1691 par le sultan Moulay Ismaïl, qui y réinstalle des notables musulmans et autorise le retour de quelques familles juives. Les sources sépharades évoquent un renouveau modeste de la communauté à la fin du XVIIᵉ siècle et au début du XVIIIᵉ siècle.

Les juifs de Larache sous le sultanat alaouite et l’époque précoloniale

Rôle économique et diplomatique

Au XVIIᵉ et XVIIIᵉ siècles, les sultans alaouites utilisent les juifs comme intermédiaires entre le makhzen et l’Europe. Dans les ports, ils gèrent les douanes, procèdent au rachat de captifs chrétiens et entretiennent des réseaux commerciaux. Un article d’OpenEdition mentionne qu’Aaron Barrios, interprète du caïd de Larache, participe à des négociations avec l’Espagnol Miguel Páez. Les familles Maymran, Toledano et Ben ‘Attar servent de négociants, percepteurs d’impôts ou agents diplomatiques pour le sultan. Les juifs de Larache exportent la cire, le cuir et l’huile d’olive et importent des textiles et des armes via Livourne ou Cadix, apportant une prospérité relative à la ville.

Cadre social et relation avec les communautés voisines

Les communautés juives de Larache, Tétouan, Tanger et Ksar El Kébir partagent la même langue (haketia), les mêmes codes vestimentaires et les mêmes rites. Les mégorashim se distinguent des tochavim (juifs autochtones), mais les deux groupes coexistent et finissent par s’intégrer. L’organisation communautaire se fait autour de la synagogue, du cimetière et d’un tribunal rabbinique (bet din). Les juifs paient la jizya, mais conservent une autonomie relative et vivent dans des quartiers intramuros sans ghetto officiel.

La période du Protectorat espagnol (1912‑1956)

Administration coloniale et institutions

Lorsque le Maroc est partagé entre un Protectorat français et un Protectorat espagnol, Larache se situe dans la zone espagnole. La ville devient la troisième agglomération du Protectorat, après Tétouan et Tanger. Les autorités espagnoles adoptent une politique d’« assimilation douce » envers les juifs : ils valorisent la culture hispanique et encouragent l’usage du castillan. De nombreuses familles juives obtiennent la nationalité espagnole ou un statut protégé, ce qui facilite leurs activités commerciales.

La communauté séfarade de Larache est florissante. Selon un blog historique, elle compte plusieurs centaines de personnes dans les années 1930 et dispose de deux synagogues, d’écoles et de sociétés de bienfaisance. L’Alliance Israélite Universelle (AIU) y ouvre une école de garçons entre 1872 et 1881, puis à partir de 1901 jusqu’en 1965, et une école de filles dès 1874. Des photographies conservées dans la bibliothèque numérique de l’AIU montrent des classes à Larache en 1925 et dans les années 1950, dirigées par des enseignants comme Mme Assa, M. Fereres, Mardochée Ouazana et Perla Serfaty.

Vie économique, culturelle et associative

Les juifs de Larache occupent une position intermédiaire entre les Espagnols catholiques et les musulmans marocains. Ils gèrent des commerces de textile, d’épices et de céréales, tiennent des cafés et des imprimeries, et certains pratiquent des professions libérales (médecins, avocats, pharmaciens). Le mémoire de sociologie On Belonging and other Dreams souligne que, durant le Protectorat, les villes de la zone espagnole (Tetouan, Larache, Chaouen, Ksar el-Kébir et Tanger) offrent une « coexistence particulière » : juifs, musulmans et Espagnols se côtoient au marché, au cinéma et lors des fêtes espagnoles. Un témoin précise que Larache avait une ambiance très espagnole et que « nous étions trois religions qui vivions ensemble et partagions tout en paix ».

Les associations locales organisent des événements culturels, des fêtes traditionnelles comme La Mimouna ou Souccoth, et des célébrations partagées avec les musulmans (mouloud). La loge maçonnique de Larache et plusieurs clubs sportifs (foot, basket) comptent des membres juifs. Le quotidien espagnol Noticiero Marroquí publie des articles sur la communauté, et des écrivains comme Sara Fereres de Moryoussef ont laissé des mémoires évoquant la vie harmonieuse de l’époque.

Épisodes de tension

Malgré cette coexistence, la région n’est pas épargnée par les troubles extérieurs. Dans les années 1930, la propagande nazie et l’antisémitisme européen provoquent des émeutes antijuives à Tanger et Larache. Certains membres de la communauté, accusés d’appartenir à la maçonnerie ou de sympathiser avec la République espagnole, sont arrêtés ou exilés. De plus, pendant la Seconde Guerre mondiale, la question des réfugiés juifs européens en transit par l’Espagne et le Maroc met la communauté locale à l’épreuve. Néanmoins, aucun pogrom majeur n’est signalé à Larache, et les autorités locales – notamment le caïd et les notables musulmans – protègent souvent leurs voisins juifs.

Lieux de mémoire et patrimoine matériel

Cimetière et synagogues

Larache abrite plusieurs cimetières juifs. Une étude archéologique de Gozalbes signale l’existence de trois nécropoles situées à 300‑600 m des remparts ; l’une date probablement du XVIᵉ siècle et d’autres furent utilisées jusqu’au XXᵉ siècle. Ces lieux contiennent des stèles anthropomorphes aux formes héritées des traditions séfarades. Malheureusement, au XXIᵉ siècle, certaines de ces tombes sont abandonnées et profanées.

Concernant les synagogues, la plus ancienne se trouvait dans la médina, rue Sidi Chrif. Elle fut reconstruite au XIXᵉ siècle et remaniée pendant le Protectorat. Une seconde synagogue « Grande » (Bayt Ha‑Knesset Ha‑gadol) se situait hors des remparts. Les deux bâtiments ont été transformés en entrepôts ou commerces après le départ de la communauté. Des visiteurs décrivent encore aujourd’hui des symboles hébraïques sculptés sur les linteaux et des inscriptions mentionnant des donateurs.

Sanctuaire partagé Sidi Mohamed Chrif / Rabbi Gbibate

Un article de PortailSudMaroc décrit un sanctuaire partagé situé dans la rue Sidi Mohamed Chrif à l’intérieur de la médina. Les femmes musulmanes y allument des cierges, tandis que les juifs séfarades célèbrent la hiloula du rabbin Gbibate. Selon l’historien local Abdesslam Serroukh, ce lieu symbolise la protection offerte par Sidi Mohamed Chrif aux juifs lors d’une attaque et témoigne de l’interdépendance des communautés. Des inscriptions en arabe et en hébreu décorent la pièce, qui reste un point de convergence mémoriel.

Architecture domestique et quartiers juifs

Les maisons traditionnelles juives de Larache se distinguaient par des patios ornés et des menuiseries sculptées. La communauté se concentrait dans les quartiers de Bab El Oued et de la Plaza España. Les façades arborant des magen David stylisés existent encore dans le tissu urbain. Les rues baptisées Calle de los Judíos ou Rue des Israélites furent renommées après l’indépendance. Des photographies anciennes montrent des scènes de vie (marchands de poissons, enfants en uniforme de l’AIU) qui sont précieuses pour la mémoire locale.

Figures et familles notables

L’historiographie cite plusieurs familles et personnalités liées à Larache :

  • Famille Maymran/Maymoran : négociants originaires d’Espagne établis à Larache au XVIIᵉ siècle, proches du makhzen.
  • Famille Toledano : issus des mégorashim, ils possèdent des intérêts à Fès et Larache et fournissent des interprètes et des diplomates.
  • Aaron Barrios : interprète du caïd de Larache lors de négociations avec l’Espagne, mentionné dans les archives du XVIIIᵉ siècle.
  • Sara Fereres de Moryoussef : écrivaine née à Larache en 1937, auteur de Semblanza de Larache, qui décrit avec sensibilité la vie interconfessionnelle sous le Protectorat.
  • Familles Fereres, Ouazana, Benarroch, Benlolo et Serfaty : impliquées dans l’enseignement (AIU), la médecine ou le commerce. Des membres de ces familles s’illustrent plus tard dans la diaspora en Espagne, au Maroc et en Israël.

Il faut distinguer ces noms attestés des figures légendaires parfois citées sans sources (par exemple un prétendu « Rabbi Méron de Larache »).

Relations interconfessionnelles

La cohabitation entre juifs et musulmans à Larache fut généralement pacifique. Les échanges commerciaux au marché et les visites familiales lors des fêtes renforçaient l’entraide. Les juifs participaient à la moussem (fête du saint local) et les musulmans offraient des gâteaux pendant la Mimouna. La langue haketia empruntait des mots arabes et berbères. Des couples d’amitié se formaient et les voisins se soutenaient lors des naissances et des deuils. Les sanctuaires partagés, comme celui de Sidi Mohamed Chrif/Rabbi Gbibate, illustrent un syncrétisme populaire.

Cependant, les relations n’étaient pas exemptes de tensions. Sous le Protectorat, certains musulmans reprochaient aux juifs leur proximité avec les autorités espagnoles. Dans les années 1930‑1940, les échos de l’antisémitisme européen suscitaient des inquiétudes, et après l’indépendance, la question du sionisme créa des clivages. Malgré cela, l’héritage d’une mémoire partagée subsiste dans les récits des anciens habitants.

Le départ au XXᵉ siècle et la diaspora

Après la Seconde Guerre mondiale, plusieurs facteurs – montée du nationalisme marocain, création de l’État d’Israël en 1948, crise économique – incitent les juifs à quitter Larache. Certains rejoignent Tanger ou Casablanca pour des opportunités économiques ; d’autres émigrent vers l’Amérique latine (Argentine, Brésil, Venezuela), l’Espagne, la France ou le Canada. L’historien Aviad Moreno note qu’entre 1961 et 1972, au moins 3 625 personnes originaires des villes de la zone espagnole, dont Larache, ont émigré en Israël par l’intermédiaire de l’Agence juive. D’autres chiffres rapportent que les communautés d’Arzila, Ceuta, Chechouen, Larache et Alcazar Quivir formaient un sous-groupe distinct qui migra massivement vers Gibraltar, les Açores, l’Europe et l’Amérique latine.

Une migration plus ancienne vers l’Argentine est mentionnée : des familles de Tétouan, Larache et Tanger forment dès 1886 la troisième plus grande communauté séfarade d’Argentine. L’exil s’intensifie après 1956 ; la population juive de Larache, qui comptait environ un millier d’âmes, disparaît presque totalement dans les années 1970.

Héritage contemporain et valorisation patrimoniale

Au début du XXIᵉ siècle, il ne reste que quelques traces matérielles de la présence juive à Larache : des maisons aux étoiles de David, des cimetières abandonnés et des synagogues transformées. La mémoire subsiste à travers des associations de descendants (en Espagne, en Israël ou en Amérique latine) qui organisent des rencontres et des hiloulot. Des projets de préservation du patrimoine juif marocain militent pour la réhabilitation des cimetières et l’inscription de cette histoire dans des circuits touristiques.

La mise en valeur de cette mémoire pourrait s’articuler autour :

  1. Restaurer les cimetières et protéger les stèles. L’exemple des opérations menées à Tétouan ou à Essaouira montre que des partenariats entre autorités locales, ONG et associations de diasporas sont possibles.
  2. Création d’un circuit patrimonial intégrant les anciens quartiers juifs, le sanctuaire partagé Sidi Mohamed Chrif et les synagogues. Ce parcours permettrait de sensibiliser touristes et habitants à l’histoire plurielle de Larache.
  3. Collecte de témoignages et d’archives photographiques. La diaspora possède des documents rares sur la vie quotidienne (carnets de commerce, correspondances, photos de classes), qu’il faudrait numériser et exposer dans un musée ou un centre culturel.
  4. Valorisation académique : encourager les recherches universitaires en collaboration avec les universités marocaines et espagnoles pour étudier ce patrimoine et publier des travaux multilingues.
  5. Mémoires partagées : organiser des rencontres interculturelles et des conférences dans la ville autour de la coexistence historique des religions, en associant les habitants musulmans et les descendants juifs.

Conclusion

La présence juive à Larache constitue un chapitre méconnu mais essentiel de l’histoire du nord du Maroc. Depuis les échanges antiques de Lixus jusqu’aux réseaux économiques du Protectorat espagnol, en passant par l’accueil des mégorashim et la protection des sultans alaouites, les juifs ont contribué à la richesse commerciale, culturelle et sociale de la ville. Leur départ au XXᵉ siècle laisse un vide, mais aussi des souvenirs de coexistence harmonieuse et de syncrétisme religieux. À l’heure où le Maroc valorise son héritage pluriel, la mémoire des juifs de Larache mérite d’être préservée et partagée : non seulement pour honorer ceux qui y vécurent, mais aussi pour nourrir le dialogue interculturel et la compréhension des identités multiples du pays.

Bibliographie sélective

  • Gozalbes, Carlos & Enrique, Arqueología hebrea. Necrópolis y losas sepulcrales del norte de Marruecos. 2014. Étude sur les cimetières juifs de Larache.
  • High Atlas Foundation, “Salient aspects of Moroccan Judaism – Analysis”, 2021. Histoire ancienne des communautés juives marocaines et des ports atlantiques.
  • OpenEdition, Les juifs marocains sous les premiers sultans ‘alawites’, 2001. Analyse des mégorashim, du rôle des familles Toledano, Maymran et Ben ‘Attar, et des traducteurs comme Aaron Barrios.
  • Alliance Israélite Universelle, École de Larache : fonds photographique et historique des écoles de garçons et de filles.
  • PortailSudMaroc, “L’unique sanctuaire partagé judéo-musulman de Larache” : description du sanctuaire Sidi Mohamed Chrif/Rabbi Gbibate.
  • Moreno, Aviad, “The incredible odyssey of the Spanish‑speaking Jews of northern Morocco”, La Voix Sépharade, 2016. Données sur l’émigration post‑indépendance.
  • Fereres de Moryoussef, Sara, Semblanza de Larache, 2008. Mémoires d’une juive larachoise durant le Protectorat.
  • On Belonging and other Dreams, thèse de doctorat, 2019. Témoignages sur la coexistence dans les villes de la zone espagnole.
  • Brèves et études diverses : articles sur l’exil séfarade, sur les communautés de Ceuta, Tétouan, Arzila et Larache, et sur l’émigration vers l’Amérique latine.


النسخة العربية

الوجود اليهودي في العرائش: تاريخ التعايش والذاكرة المشتركة

مقدمة

تقع مدينة العرائش عند مصب وادي لوكوس بالقرب من الموقع الأثري لكسوس. لطالما كانت هذه المدينة مساحة للتبادل بين المحيط الأطلسي والبحر الأبيض المتوسط، ما جعلها وجهة لشعوب متنوعة، من بينها الجماعات اليهودية. ينتمي تاريخ اليهود في العرائش إلى المسار الطويل لليهودية المغربية: الاستقرار القديم، استقبال المُغَرَّشِيم (المطرودين من إسبانيا)، التطور في ظل السلطنة العلوية، التعايش في ظل الحماية الإسبانية، ثم الرحيل التدريجي بعد الاستقلال. يقدم هذا المقال خلاصة تاريخية وذاكرية لهذه الحضور، تستند إلى مصادر متعددة: أكاديمية وأرشيفية وشهادات شفوية.

الأصول القديمة والاستيطان في العصور الوسطى

لكسوس والطرق الأطلسية

تشهد النقوش الجنائزية العائدة إلى العصر الهلنستي التي عُثر عليها في فولوبيلس على وجود يهودي في المغرب القديم. يشير بعض الباحثين إلى أن الفينيقيين والقرطاجيين كانوا يمارسون تجارة أطلسية تربط بين موانئ لكسوس وسلا (التي أصبحت لاحقًا الرباط)، وأن التجار اليهود ربما شاركوا في هذا التبادل. تذكّر مؤسسة «High Atlas» أن أدلة أثرية تعود إلى القرن الثاني قبل الميلاد تشير إلى أن الموانئ الأطلسية مثل العرائش/لكسوس وسلا أصبحت مراكز للتجارة بالنسبة لليهود الذين كانوا يتبادلون الذهب والملح وسلعًا أخرى. كما تتحدث بعض التقاليد عن وجود «أولياء مشتركون» بين اليهود والمسلمين في المنطقة الشمالية (أصيلا، تطوان، القصر الكبير والعرائش)، ما يدل على ذاكرة دينية قديمة.

وصول السفارديم في القرن السادس عشر

أدت طرد اليهود من إسبانيا عام 1492 ومن البرتغال عام 1496 إلى موجة هجرة نحو موانئ المغرب. استقر المُغَرَّشِيم في الرباط، سلا، تطوان، العرائش وطنجة، حيث شكلوا جماعات منظمة: حافظوا على اللغة القشتالية (التي أصبحت لاحقًا الحاكيتية)، وانتخبوا نقيبًا (زعيمًا للجماعة) ودفعوا الجزية. وفقًا لمقال من eSefarad، استقبلت العرائش منذ أواخر القرن الخامس عشر لاجئين سفارديم؛ ووصل آخرون من أصيلة بعد الاستيلاء البرتغالي على المدينة عام 1541. عزز هذا الاستقرار التجارة البحرية والحرف، وتميزت عائلات توليدانو وميمران وبن عطار كتجار ووكلاء.

مع ذلك، عرف المجتمع اليهودي في العرائش فترات انقطاع. في 1610 احتل الملك فيليب الثالث ملك إسبانيا المدينة، ويذكر المؤرخون أن السكان اليهود إما طُردوا أو نقلوا إلى إشبيلية. استعاد السلطان مولاي إسماعيل المدينة عام 1691، وأعاد فيها بعض النخب المسلمة وسمح بعودة عدد محدود من العائلات اليهودية. وتشير مصادر سفاردية إلى تجدد محدود للمجتمع في أواخر القرن السابع عشر وبداية القرن الثامن عشر.

اليهود في العرائش في عهد السلطنة العلوية وفترة ما قبل الاستعمار

الدور الاقتصادي والدبلوماسي

في القرنين السابع عشر والثامن عشر، استخدم السلاطين العلويون اليهود كوسطاء بين المخزن وأوروبا. في الموانئ، كانوا يديرون الجمارك ويتولون شراء الأسرى المسيحيين ويحافظون على شبكات تجارية. يذكر مقال من OpenEdition أن هارون باريوس، مترجم قائد العرائش، شارك في مفاوضات مع الإسباني ميغيل بايث. عملت عائلات ميمران وتوليدانو وبن عطار كتجار وجباة ضرائب ووكلاء دبلوماسيين للسلاطين. كان اليهود في العرائش يصدرون الشمع والجلود وزيت الزيتون ويستوردون الأقمشة والأسلحة عبر ليفرونو أو قادش، ما أضفى على المدينة ازدهارًا نسبيًا.

الإطار الاجتماعي والعلاقة مع المجتمعات المجاورة

كانت المجتمعات اليهودية في العرائش وتطوان وطنجة والقصر الكبير تتشارك اللغة (الحاكيتية) والعادات والطقوس. كان المُغَرَّشِيم يختلفون عن التوشافيم (اليهود المحليين)، لكن المجموعتين تعايشتا واندمجتا مع مرور الزمن. تمحور التنظيم المجتمعي حول الكنيس والمقبرة والمحكمة الحاخامية (بيت دين). دفع اليهود الجزية لكنهم احتفظوا بقدر من الاستقلالية وعاشوا في أحياء داخل الأسوار دون وجود «ملاح» مغلق رسميًا.

فترة الحماية الإسبانية (1912‑1956)

الإدارة الاستعمارية والمؤسسات

بعد تقسيم المغرب بين حماية فرنسية وحماية إسبانية، أصبحت العرائش ضمن المنطقة الإسبانية. أصبحت المدينة ثالث أهم تجمع حضري في المنطقة بعد تطوان وطنجة. اعتمدت السلطات الإسبانية سياسة «استيعاب لطيف» تجاه اليهود: شجعت الثقافة الإسبانية واستخدام اللغة القشتالية. حصلت العديد من العائلات اليهودية على الجنسية الإسبانية أو «وضعية الحماية»، ما سهل أنشطتهم التجارية.

كانت الجالية السفاردية في العرائش مزدهرة. بحسب مدونة تاريخية، ضمت عدة مئات من الأشخاص في ثلاثينيات القرن العشرين وتوفر فيها كنيستان ومدارس وجمعيات خيرية. افتتحت التحالف الإسرائيلي العالمي (AIU) في المدينة مدرسة للبنين بين 1872 و1881، ثم من 1901 حتى 1965، ومدرسة للبنات منذ 1874. تُظهر صور محفوظة في المكتبة الرقمية لـAIU صفوفًا في العرائش عام 1925 وفي خمسينيات القرن العشرين يقودها معلمون مثل السيدة عسى والسيد فريرس ومردخاي وعزانا وبيرلا سرفاتي.

الحياة الاقتصادية والثقافية والجمعوية

كان اليهود في العرائش يحتلون موقعًا وسيطًا بين الإسبان الكاثوليك والمسلمين المغاربة. كانوا يديرون محلات للمنسوجات والتوابل والحبوب، ويشغّلون مقاهي ومطابع، وكان بعضهم يمتهن مهنًا حرة كالأطباء والمحامين والصيادلة. تشير رسالة دكتوراه بعنوان On Belonging and other Dreams إلى أن مدن المنطقة الإسبانية (تطوان، العرائش، شفشاون، القصر الكبير وطنجة) شهدت «تعايشًا خاصًا»؛ إذ كان اليهود والمسلمون والإسبان يتقابلون في السوق والسينما وفي الاحتفالات الإسبانية. يذكر شاهد عيان أن العرائش كانت ذات طابع إسباني وأن «نا ثلاث ديانات كنا نعيش معًا ونشارك كل شيء بسلام».

كانت الجمعيات المحلية تنظم فعاليات ثقافية واحتفالات تقليدية مثل الميمونة أو سكوت، كما كانت بعض الاحتفالات تُشارك مع المسلمين (المولد النبوي). كان لعرائش أيضا محفل ماسوني وعدة أندية رياضية (كرة القدم، كرة السلة) تضم أعضاء يهود. كانت صحيفة Noticiero Marroquí الإسبانية تنشر مقالات عن المجتمع، كما تركت الكاتبة سارة فريرس دي موريّوسف مذكرات تصف الحياة المتناغمة في تلك الفترة.

حلقات التوتر

على الرغم من هذا التعايش، لم تنجُ المنطقة من الاضطرابات الخارجية. ففي ثلاثينيات القرن العشرين، أثارت الدعاية النازية ومعاداة السامية الأوروبية أعمال شغب ضد اليهود في طنجة والعرائش. تعرض بعض أفراد المجتمع لاعتقالات أو نفي بسبب انتمائهم لـالماسونية أو دعمهم للجمهورية الإسبانية. خلال الحرب العالمية الثانية، وضعت قضية اللاجئين اليهود الأوروبيين العابرين عبر إسبانيا والمغرب المجتمع المحلي أمام تحديات. ومع ذلك، لم يسجل وقوع مذابح كبرى في العرائش، وكثيرًا ما كان القائد المحلي والأعيان المسلمون يحمون جيرانهم اليهود.

أماكن الذاكرة والتراث المادي

المقابر والمعابد

تضم العرائش عدة مقابر يهودية. يشير بحث أثري للباحثين غوزالبس إلى وجود ثلاث مقابر تقع على مسافة 300‑600 متر من الأسوار؛ تعود إحداها إلى القرن السادس عشر بينما استُخدمت أخرى حتى القرن العشرين. تحتوي هذه الأماكن على شواهد قبر مجسمة تعكس التقاليد السفاردية. للأسف، في القرن الحادي والعشرين تُرك بعضها مهجورًا وتعرضت للتدنيس.

أما بالنسبة لـالمعابد، فكان أقدمها يقع في المدينة القديمة، في شارع سيدي شريف، وقد أُعيد بناؤه في القرن التاسع عشر وجدد خلال الحماية. كان هناك كنيس آخر يسمى «الكنيس الكبير» (بيت هكنست الكبير) خارج الأسوار. بعد رحيل الجالية، تحولت كلا المعلمين إلى مخازن أو محلات تجارية. لا يزال الزوار يلاحظون حتى اليوم نقوشًا عبرية محفورة على العتبات وكتابات تذكر أسماء المتبرعين.

الضريح المشترك سيدي محمد شريف / ربي جبباتي

يصف مقال في PortailSudMaroc ضريحًا مشتركًا يقع في شارع سيدي محمد شريف داخل المدينة القديمة. تشعل النساء المسلمات الشموع فيه، فيما يحتفل اليهود السفارديم بـالهلولة للإمام ربي جبباتي. ووفقًا للمؤرخ المحلي عبد السلام سروخ، يرمز هذا الموقع إلى الحماية التي قدمها سيدي محمد شريف لليهود خلال هجوم ما، ويعبر عن الترابط بين الجماعات. تزدان الغرفة بكتابات باللغة العربية والعبرية وتبقى مكانًا للذاكرة المشتركة.

العمارة المنزلية والأحياء اليهودية

امتازت البيوت التقليدية لليهود في العرائش بفناءات مزخرفة وأخشاب منحوتة. تمركزت الجالية في أحياء باب الواد وساحة إسبانيا. لا تزال بعض الواجهات تحمل نجمة داود المنقوشة في التصميم. أُعيدت تسمية الشوارع التي كانت تُعرف باسم شارع اليهود أو شارع الإسرائيليين بعد الاستقلال. تحتوي الصور القديمة على مشاهد من الحياة اليومية (بائعو الأسماك، أطفال بزي مدارس AIU) وهي ذات قيمة كبيرة لذاكرة المدينة.

شخصيات وعائلات بارزة

تذكر الكتابات التاريخية عدة عائلات وشخصيات مرتبطة بالعرائش:

  • عائلة ميمران/ميموران: تجار من أصل إسباني استقروا في العرائش في القرن السابع عشر، وكانوا قريبين من المخزن.
  • عائلة توليدانو: من نسل المُغَرَّشِيم، لهم مصالح في فاس والعرائش وقد زودوا المخزن بمترجمين ودبلوماسيين.
  • هارون باريوس: مترجم قائد العرائش في المفاوضات مع إسبانيا، مذكور في وثائق القرن الثامن عشر.
  • سارة فريرس دي موريّوسف: كاتبة ولدت في العرائش عام 1937، ألفت كتاب سمبلانثا دي لاراشي الذي يصف بحساسية التعايش الديني في ظل الحماية.
  • عائلات فريرس، وعزانا، بناروك، بن لولو وسرفاتي: نشطت في مجال التعليم (AIU)، والطب، والتجارة. وقد برز عدد من أفرادها لاحقًا في الشتات في إسبانيا والمغرب وإسرائيل.

من المهم التمييز بين هذه الأسماء المثبتة والأساطير غير الموثقة مثل «الربّي ميرون» المزعوم للعرائش.

العلاقات بين الأديان

كان التعايش بين اليهود والمسلمين في العرائش عمومًا سلميًا. كانت التبادلات التجارية في السوق والزيارات العائلية خلال الأعياد تعزز التضامن. كان اليهود يشاركون في الموسم (عيد الولي المحلي)، وكان المسلمون يوزعون الحلويات في الميمونة. استعار اللغة الحاكيتية مصطلحات عربية وبربرية. تشكلت صداقات، وكان الجيران يتبادلون الدعم في الولادات والجنائز. ترمز الأضرحة المشتركة، مثل ضريح سيدي محمد شريف/ربي جبباتي، إلى نوع من التوفيق الشعبي.

غير أن العلاقات لم تكن خالية من التوترات. ففي فترة الحماية، كان بعض المسلمين ينتقدون اليهود لقربهم من السلطات الإسبانية. وفي ثلاثينيات وأربعينيات القرن العشرين، أثارت أصداء معاداة السامية الأوروبية مخاوف، وبعد الاستقلال، أثارت قضية الصهيونية انقسامات. ومع ذلك، لا يزال إرث الذاكرة المشتركة قائمًا في روايات السكان القدامى.

الرحيل في القرن العشرين والشتات

بعد الحرب العالمية الثانية، أدت عدة عوامل — تصاعد الوطنية المغربية، إنشاء دولة إسرائيل عام 1948، الأزمة الاقتصادية — إلى دفع اليهود إلى مغادرة العرائش. انتقل بعضهم إلى طنجة أو الدار البيضاء بحثًا عن فرص اقتصادية؛ بينما هاجر آخرون إلى أمريكا اللاتينية (الأرجنتين، البرازيل، فنزويلا)، أو إلى إسبانيا وفرنسا وكندا. يشير المؤرخ أفياد مورينو إلى أنه بين 1961 و1972 هاجر ما لا يقل عن 3625 شخصًا من مدن المنطقة الإسبانية، بما فيها العرائش، إلى إسرائيل عبر الوكالة اليهودية. وتفيد مصادر أخرى بأن جماعات أصيلة، سبتة، شفشاون، العرائش والقصر الكبير شكلت مجموعة متميزة هاجرت بشكل مكثف إلى جبل طارق وجزر الأزور وأوروبا وأمريكا اللاتينية.

كما تذكر مصادر أن بعض العائلات من تطوان والعرائش وطنجة أسست منذ عام 1886 ثالث أكبر مجتمع سفاردي في الأرجنتين. اشتدت وتيرة الرحيل بعد عام 1956، فاختفت تقريبًا الجالية اليهودية في العرائش — التي كانت تضم نحو ألف شخص — في سبعينيات القرن العشرين.

التراث المعاصر والتثمين

في أوائل القرن الحادي والعشرين، لم يتبقَ سوى قليل من الآثار المادية للحضور اليهودي في العرائش: بعض المنازل التي تحمل نجمة داود، مقابر مهجورة ومعابد تحولت إلى مخازن. إلا أن الذاكرة لاتزال حية من خلال جمعيات الشتات (في إسبانيا وإسرائيل وأمريكا اللاتينية) التي تنظم لقاءات واحتفالات هلولة. تدعو مشاريع حماية التراث اليهودي المغربي إلى ترميم المقابر وإدراج هذه القصة ضمن المسارات السياحية.

يمكن أن تتمحور جهود التثمين حول:

  1. ترميم المقابر وحماية الشواهد. تُظهر تجارب ترميم المقابر في تطوان والصويرة إمكانية إقامة شراكات بين السلطات المحلية والمنظمات غير الحكومية وجمعيات الشتات.
  2. إنشاء مسار تراثي يدمج الأحياء اليهودية القديمة، والضريح المشترك سيدي محمد شريف، والمعابد. سيساهم هذا المسار في توعية الزوار والسكان بتاريخ العرائش متعدد الثقافات.
  3. جمع الشهادات والأرشيفات الفوتوغرافية. يملك الشتات وثائق نادرة عن الحياة اليومية (دفاتر تجارية، مراسلات، صور مدرسية) ينبغي رقمنتها وعرضها في متحف أو مركز ثقافي.
  4. تشجيع البحث الأكاديمي: دعم البحوث بالتعاون مع الجامعات المغربية والإسبانية لدراسة هذا التراث ونشر أعمال علمية متعددة اللغات.
  5. إحياء الذاكرة المشتركة: تنظيم لقاءات وندوات ثقافية في المدينة حول التعايش التاريخي للأديان، بمشاركة السكان المسلمين وذريتهم اليهودية.

خاتمة

يمثل الوجود اليهودي في العرائش فصلًا غير معروف ولكنه جوهري في تاريخ شمال المغرب. فمنذ التبادلات القديمة في لكسوس وحتى الشبكات الاقتصادية في ظل الحماية الإسبانية، ومن استقبال المُغَرَّشِيم إلى رعاية السلاطين العلويين، ساهم اليهود في ثراء المدينة التجاري والثقافي والاجتماعي. ترك رحيلهم في القرن العشرين فراغًا، لكنه خلف أيضًا ذكريات عن التعايش والانسجام الديني. في الوقت الذي يثمن فيه المغرب إرثه المتعدد، تستحق ذاكرة يهود العرائش أن تُحفظ وتُشارك، ليس فقط تكريمًا لمن عاشوا فيها، وإنما لتعزيز الحوار الثقافي وفهم الهويات المتنوعة في البلاد.

قائمة ببليوغرافية مختارة

  • غوزالبس، كارلوس وإنريك، الآثار العبرية: المقابر واللوحات الجنائزية في شمال المغرب. 2014. دراسة عن المقابر اليهودية في العرائش.
  • High Atlas Foundation، «Salient aspects of Moroccan Judaism – Analysis»، 2021. دراسة عن التاريخ القديم للجماعات اليهودية المغربية والموانئ الأطلسية.
  • OpenEdition، Les juifs marocains sous les premiers sultans ‘alawites’، 2001. تحليل للمُغَرَّشِيم ودور عائلات توليدانو وميمران وبن عطار والمترجمين مثل هارون باريوس.
  • التحالف الإسرائيلي العالمي، École de Larache: أرشيف مصور وتاريخي لمدارس البنين والبنات.
  • PortailSudMaroc، «الضريح المشترك الوحيد اليهودي‑الإسلامي في العرائش»: وصف لضريح سيدي محمد شريف/ربي جبباتي.
  • مورينو، أفياد، «The incredible odyssey of the Spanish‑speaking Jews of northern Morocco»، La Voix Sépharade، 2016. بيانات عن الهجرة بعد الاستقلال.
  • فريرس دي موريّوسف، سارة، Semblanza de Larache، 2008. مذكرات ليهودية من العرائش خلال فترة الحماية.
  • On Belonging and other Dreams، أطروحة دكتوراه، 2019. شهادات عن التعايش في مدن المنطقة الإسبانية.
  • دراسات ومقالات متنوعة: مقالات عن الشتات السفاردي، والمجتمعات في سبتة، تطوان، أصيلة والعرائش، والهجرة إلى أمريكا اللاتينية.
إذا أعجبكم هذا المقال، شاركوه مع أصدقائكم وساهموا في حفظ الذاكرة المشتركة لمدينة العرائش.
Si cet article vous a plu, partagez-le pour contribuer à préserver la mémoire plurielle de Larache.

Partager l’article / مشاركة المقال

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire