dimanche 22 novembre 2009

LA CALLE REAL

Estoy seguro que todas las personas nacidas, o que vivieron en Larache, guardanen sus memorias algunas calles de esta ciudad marroquí, porque allí transcurrió una parte importante de su vida. Pero hay una calle que por fuerza todas recuerdan. Estoy hablando de la calle más emblemática y típica de Larache. La calle Real.calle real larache Todos los larachenses tuvimos que cruzarla para ir al puerto o la playa. Y es posible que para muchas personas que solo conocieron Larache de visita, creyesen que la Calle Real se reducía a la Calle 8 de Junio que conducía al puerto, bajando serpenteando y que prácticamente dividía en dos aquel montón de calle- juelas, estrechas, tortuosas, laberínticas y mal empedradas, con pasajes cubiertos, y que debido al entretejido que formaban, había que conocerlas bien para no extraviarse.

Por esta calle divisoria ni por el resto transitaban coches, y estaba llena de pequeñas tiendas donde se vendían infinidad de artículos, sobre todo lo último en plexiglás, ó nylon, perfumes, afeites, relojes, plumas estilográficas, ect. También existían muchas joyerías. La mayoría de estos establecimiento eran propiedad de comerciantes judíos o musulmanes, y todas las compras se efectuaban mediante un previo regateo de la mercancía, entre comprador y vendedor.Pero la Calle Real no se limitaba a esta calle, porque sería imperdonable no nombrar al Zoco Chico (también lleno de innumerables tiendas), la Cuesta del Ham-man, la Alcazaba, El Barandillo, ect.. Todo esto formaba parte de nuestra recordada y añorada Calle Real que como he dicho al principio desembocaba en el puerto, donde nos topábamos con el Royal-bar, La Lonja, el bar de los Sarriá, el Posito de pescadores, y ¿Cómo no? Con la inolvidable Draga, y el embarcadero que nos llevaba a la “Otra Banda”.

querido e inolvidable Larache Muchos larachenses nacieron o vivieron en estas calles, donde se mezclaban en perfecta armonía judíos, cristianos y musulmanes, siendo tres culturas y religiones distintas, aunque esto último también ocurría en el resto de nuestro querido e inolvidable Larache.

samedi 21 novembre 2009

El dirigible Conde de Zeppelin sobrevuela LARACHE

dirigible zeppelin larache maroc marruecos historia histoireEl dirigible Conde de Zeppelin sobrevuela LARACHE 24 Abril 1930

Uno de los temas que apasionaron a los Larachenses de la primera mitad del siglo XX fue el del dirigible Zeppelin.
el dirigible Zeppelin visitó y sobrevoló los cielos de Larache era una gigante nave que medía 220 metros de longitud y que volaba a unos 200 metros de altura, con lo cual era perfectamente visible desde el suelo. Tres veces más grande que un Boeing 727, viajaba a una velocidad de 68 millas por hora.
La ciudad recibió con entusiasmo la visita que hizo, sobrevolando a baja altura, dando varias pasadas por el cielo Larachense y causando una gran expectación entre los ciudadanos, dado que el gigante proyectaba una enorme sombra sobre el suelo. Esto, unido al estruendoso ruido de sus motores, llegó a causar el pánico en más de uno, no así en otros, que se afanaban en subir a los sitios más altos con el fin de verlo mejor.

EL JARDÍN DE LAS HESPERIDES

Bordeando la Avenida del Generalísimo Mohamed V y hasta las murallas del Castillo de las Cigüeñas existe un pequeño – “gran” parque cuyas entradas principales se sitúan en los límites laterales; una frente al cementerio de Lalla Menana y otra frente al edificio de Correos.
Entrada del JARDÍN DE LAS HESPERIDES
última“custodiada”por dos arrogantes y marmorosos leones que se han quedado “más bajos”al haberlos “trasladado provisionalmente” una autoridad local a su vivienda particular pero ante el clamor popular tuvo que devolverlos y en las obras de reubicación perdieron altura los basamentos. La mitología griega y concretamente la mitología indígena sitúa en este lugar el Jardín de las Hespérides compitiendo en ubicación con las Islas Canarias según la mitología romana.
Hespérides proviene de Héspero, estrella del atardecer, por dónde se oculta el sol. La diosa Gea (la tierra)dio a Hera (Juno)unas manzanas de oro con poderes especiales al casarse con Zeus (Júpiter) y encargó a las hijas de Atlas y de Héspero la guardia de este presente en un jardín. Estas cuatro hijas Hespérides primero anduvieron errantes y luego se instalaron en las proximidades de la desembocadura delLukus donde conjuntamente con el dragón Ladón custodiaban los dorados frutos, hasta que Hércules en uno de sus “doce trabajos” le mató en heroica lucha apoderándose de las manzanas. Los sagrados frutos Hércules los regaló sucesivamente a Euristeo, Atlas y Minerva la cual las devolvió definitivamente al Jardín.
El mito indígena (din-na) explica que la manzana de oro es símbolo del Sol poniente con esa magnífica corona dorada que nos trae el nostálgico recuerdo de la soberbia belleza de las “puestas” del Astro Rey en el horizonte del océano, observadas desde el Balcón del Atlántico.
Durante el Protectorado, la Delegación de Educación y Cultura, instaló en el jardín de las doradas manzanas una liliputiense biblioteca infantil y una jaula circular con una pareja de simpáticos micos, emparentados con los de Gibraltar, probablemente con los que compartíamos nuestras chucherías en los breves intervalos de sus interminables masturbaciones.
El Jardín de las Hespérides en complicidad con nuestro ocaso solar fue “refugio” ,en competición con Los Viveros y el Balcón del Atlántico, de innumerables parejas, muchos de cuyos descendientes germinaron bajo sus árboles y arbustos con aromas a dama de nochey efluvios alucinógenos de los alcaloides de las flores blancas acampanadas o de trompeta de los datura del entorno. Dr J.E.B.

jeudi 19 novembre 2009

Lalla Mennana al-Masbahiya, santa patrona de Larache

Lalla Mennana al-Masbahiya, santa patrona de Larache, es hija de un santo de la misma ciudad (sidi Jilali ben Abd Allah al-Masbahi originario de Saqiyat al-Hamar). Pertenecen a Oulad Mesbah que se distinguían desde el siglo XVI por sus batallas contra los portugueses, que formaron una línea defensiva desde Tánger a Cebú con una fuerte influencia en el Gharb. Sus santuarios son en realidad muchos, incluido el de Hassan bin Isa Al-Mesbahi. Sheikh místico y ascética Moujahid conocido, fue enterrado en 1572 en la Zaouia de daadaa que fundó en el Oued Mza, en la provincia de Ksar Kebir. Aissa su hijo también se hizo famoso por sus ataques contra los portugueses, principalmente en la región de Tánger. Murió en combate en 1574 en Ramala, antes de que su cuerpo fue trasladado a Souk Larbaâ Gharb, cerca de su padre ".
La población de Larache venera a esta santa como su patrona y le atribuye la ayuda prestada a los mujahidins (guerreros de la fe), ocupándose de asegurarles los cuidados y alimentos que éstos necesitaban. Sobre esta santa se narran historias extraordinarias «prodigios que fueron realizados gracias a la bendición de su padre», Tras la muerte de éste, cuyo cuerpo fue enterrado en Mulay Bouselham en 1172 de la Hégira (1715), sus dos hijas, Mennana y Aicha volvían regularmente a visitar la zawiya de su padre en Larache.Lalla Mennana murió la noche de su boda en la zawiya de su padre y fue enterrada allí donde él descansaba en paz. Su tumba fue construida por los amins de las aduanas de Larache y por grandes personalidades de la ciudad.
Entre los cuentos populares, hay uno que relata que cuando su marido entró en la habitación, la noche de bodas, encontró una paloma blanca que salió volando y fue a posarse justamente donde ella había sido enterrada.
El último día de cada mes de Safar al-Khir, un grupo de maddaha y de mujeres de la ciudad se dirigían a la tumba para recibir el mes de Rabi’ al-Awal, mes de nacimiento del profeta Mahoma, donde entonaban los youyous cuando salía la luna. Las meddaha se especializaban en el hadra (ritual del trance) a partir de los años veinte . En la actualidad, de este grupo de mujeres, sólo quedan dos, que siguen ocupándose de perpetuar y organizar los preparativos de este ancestral ritual. El cortejo de la peregrinación, la’mara, parte de la casa del cherif al-Masbahi el cuarto día del Aid al-Mouloud y atraviesa las calles de la ciudad. El quinto día, el cortejo recibe regalos y donaciones de las corporaciones de artesanos, de los comerciantes y de los marinos vestidos con el traje tradicional. El cherif Masbahi pasa la noche en la tumba, durante la cual se entonan cantos religiosos.

mercredi 18 novembre 2009

Castillo al-Fath, o“el viejo hospital”





Castillo al-Fath, conocido entre la población local por “Hisn Laqbibat” (Las cúpulas), o más bien por “el viejo hospital” se considera como uno de los más antiguos bastiones de la ciudad y uno de los monumentos más emblemáticos de Larache. Ya que el castillo Laqbibat figura y aparece en los primeros grabados realizados por los geógrafos y los ingenieros militares que pasaron por las costas atlánticas, o que tuvieron la posibilidad de visitar la ciudad. Además, el castillo aparece como referencia en varias descripciones hechas por los cronistas de aquellos tiempos tanto marroquíes como europeos…


  Hospital militar de Larache publicada el sábado, 18 enero, 1913 en el diario ABC
Cabe recordar que desde la fundación de Larache como núcleo urbano conoció varios saqueos, razzias y bombardeos por parte de las flotas europeas, sobre todo las que salían de la península ibérica, actos que empujaron a la población local abandonar la ciudad y buscar refugio en las cercanas montañas de Yebala. 
Viendo esta situación de inestabilidad y de terror permanentes, uno de los emires de la dinastía Wattasida, Muley Nacer y bajo las órdenes de su padre el Sultán Mohamed el Cheíj, ordenó construir un bastión en la entrada del río Lukus para tranquilizar a la población local. 

Unos siglos más tarde, otro monarca marroquí, el sultán Saadí Muley Ahmed Mansur al-Dahbi (1578-1603), después de la famosa batalla de  “Los Tres Reyes”, planificó y ejecutó la construcción en Larache de dos nuevas fortificaciones con el objetivo de asegurar la defensa de la ciudad y de cerrar el paso a las incursiones de los conquistadores portugueses y españoles.
Una de las fortificaciones se hizo sobre los cimientos del primer bastión Wattasí y es la que protege Larache desde el lado marítimo ; se le otorgó el nombre de “Castillo al Fath” o “Laqbibat”, en memoria de la victoria obtenida en la batalla de Úed al Makhazen (1578).

En el siglo XVII, y durante el reinado de Felipe III, precisamente en el año 1610, Larache cayó por primera vez en las manos de los españoles y con este acontecimiento histórico el monarca español cumplió el sueño de su padre, el todopoderoso Felipe II, que pensaba en aquellos tiempos: “Sólo Larache vale por todo el África”.

Cuatro años después de caer en manos de los españoles en 1614, el religioso Fray Marcos de Guadalajara, historiador general de la orden de Nuestra señora del Carmen, hizo la primera descripción y la toma de medidas del castillo, descritas en su obra: “Sitio, forma y fuerzas de Alarache”, diciendo el historiador: “El mayor de los dos fuertes de Alarache, es el de la puerta de la barra, haciendo una cortina del frente a la mar, la vuelta del norte y otra al río, la vuelta de levante. Es de figura cuadrada, de tierra y cal, teniendo su grosor la muralla doce palmas de ancho y veintiocho de alto, y unas almenas a lo antiguo con sus saeteras…”   

Durante la ocupación de la ciudad (1610-1689), los españoles hicieron varias rehabilitaciones en los castillos y reforzaron las murallas de la ciudad con la intención de establecerse en ella por largo tiempo. Y una de las fortificaciones que se benefició de algunas transformaciones arquitectónicas fue el Castillo Laqbibat, que los nuevos ocupantes bautizaron con el nombre de “Castillo de San Antonio de Alarache” y que sirvió a lo largo de los 79 años de ocupación como plaza fuerte y de bastión estandarte hasta el 11 de noviembre de 1689, año en el que el ejército marroquí, enviado por el sultán Muley Ismael, realizó el asalto final para liberar de nuevo Larache, hazaña que se culminó con la capitulación de la ciudad por las tropas españoles.

Pasaron los años durante los cuales Larache recobró su estatuto de ciudad de soberanía marroquí, transformándose con el tiempo en el primer puerto del reino de Fez y en una de las importantes ciudades marroquíes de la costa atlántica, sobre todo durante el reinado de Muley Mohammed Ben Abadallah.

La ciudad de Larache conoció cierta estabilidad durante los siglos que sucedieron hasta el 8 de junio de 1911, cuando las tropas españolas dirigidas por el famoso Coronel Manuel Fernández Silvestre ocuparon de nuevo la ciudad para imponer por fuerza a los marroquíes los tratados del protectorado hispano-francés.

Así de nuevo, nuestro castillo fue conquistado por el ejército español (1911-1956). Y durante los primeros años del colonialismo, y ante la falta de cuarteles militares, el Castillo Laqbibat fue transformado en cuartel para recoger los primeros destacamentos ; luego, fue convertido en hospital militar durante las campañas de Sahel y de Yebala para someter la resistencia mostrada por los marroquíes.

Más tarde, en los años treinta del siglo XX, “El Castillo” conoció varios cambios en su estructura original para adaptarse a su nueva función, la del principal hospital civil de la ciudad, tarea que efectuó hasta los finales de los años sesenta del pasado siglo. 



Escrito Militar. Hospital Militar de Larache. 1935

 
Descripción detallada del  hospital militar de Larache publicada el sábado, 18 enero, 1913 en el diario ABC

Luego vinieron malos tiempos para el Castillo Laqbibat reflejados en el abandono y en la dejadez total, porque en vez de ser protegido y declarado como patrimonio nacional, el castillo conoció el saqueo y la destrucción sistemática hasta llegar a un estado en el que ni siquiera era la sombra de lo que había sido antes.


Y el mejor retrato de desolación y de ruina es la que nos dejó el desaparecido poeta de Larache don Mohamed Mamoun Taha (MOMATA) en un poema de más de 40 versos, en el cual el poeta describía el estado del castillo en la última década del siglo XX, y que se titula:
“Despojos de una silueta”, fuente de que tomamos estos versos para ilustrar nuestro tema: “Hoy, todo agonía. Cual naufrago solitario. Que tiende sus brazos a la nada. Mientras el tiempo, con mano despiadada. Arranca sus almenas, para esconderlas luego, en la sombra del olvido…”. 


Pero hoy día, y parece por  un golpe de magia, el primer y el antiguo castillo de Larache va a conocer unos tiempos mejores y mejor suerte con el fin de recuperar el prestigio y la utilidad que tenía antes ; esto se debe a la afortunada intervención de una familia española formada por los hermanos Garrido que han tenido fe y confianza para apostar e invertir en nuestro país.
El resultado final de las obras dará un lujoso y bello hotel de 4 estrellas con unas 150 camas, 2 canchas de tenis, una piscina, varios restaurantes, un salón para congresos…, entre otros servicios. Con una inversión de 800.000 euros.
Ahora los larachenses pueden estar tranquilos por el destino de su “Castillo” porque éste conocerá una suerte mejor. 

mardi 17 novembre 2009

Aeródromo de Auamara "Larache"



El Aerodromo Auamara  "Larache"

DH-9 en el aerodromo de Larache

Las primeras líneas aeropostales españolas vieron la luz a partir del Decreto de 5 de julio de 1920, por el que se establecieron las líneas Sevilla-Larache, Barcelona-Palma de Mallorca y Málaga-Melilla. La Compañía Española de Tráfico Aéreo (C.E.T.A.) obtuvo la concesión de la explotación de la línea Sevilla-Larache. En 1926, salió de nuevo a concurso la línea Sevilla-Tetuán-Larache, que ganó Jorge Loring, como continuador de CETA, iniciando sus vuelos el 1 de junio de 1927, unos meses después, el 15 de noviembre, fue suprimida la escala de Tetuán.

los más importantes directivos de C.E.T.A.: El tercero por la izquierda es Jorge Loring (representante de la compañía), el sexto (en la cabina de pasajeros, es Fernando Sartorius, mientras que el séptimo es el Presidente de la Compañía, Bernadino Melgar. El quito por la izquierda el director general de coreos, conde de colombi.


En aquel primer vuelo del 15 de octubre 1921 viajo el conde de san luis, llevando en mano una carta de Don Alfonso XIII para el general  Barrera que era, a través del comandante general de Larache, salutación del rey al ejército de África. A la llegada del “Sevilla” el aeroplano del vuelo inaugural  se suscito un anecdótico  como el conde de san Luis había volado por la mañana desde Madrid a Sevilla; llevaba consigo además del mensaje del rey, algunos periódicos de la capital como el ABC; El Debate, y El Sol . Al entregarle al general Barrera la carta del rey y un ejemplar del periódico ABC el comándate general de Larache comento asombrado “es maravilloso poder leer aquí el ABC del día anterior  porque normalmente recibimos los periódicos de Madrid con cuatro o cinco días de retraso”.


D. Francisco Massanet Bestard, con 23 años, allá por el año 1922, a bordo de un avión De Havilland "DH 9"  en el aerodromo de larache
En este primer vuelo aéreo postal del 15 de octubre de 1921 el avión llevaba a bordo al piloto a un pasajero y otro en departamento de correspondencia  transportando  treinta cartas en este su primer vuelo. En sucesivos viajes aumento  en numero la correspondencia y el de pasajeros. En estos vuelos intervienen, de una parte la aviación comercial y de otra la de vuelos aéreo postales. Representadas por los Ministerios del air y Gobernación.

En el momento de salida del aparato se hallaban presentes en el acto entre otras personalidades los infantes Don Carlos y Doña Luisa, el arzobispo de Sevilla cardinal Iludain, el director general de comunicaciones, conde de colombi , los senadores señores Luca de Tena y Marques de Torrenueva, políticos comerciantes industriales, así como un enorme gentío, que llenaba totalmente el aeródromo de Tablada.



Antes de emprender el vuelo fueron bautizados los aparatos que habían de realizar el servicio.
Al despegar el primero de dichos aviones, el infante don carlos entrego al piloto una carta dirigida a su hijo que formaba parte del ejercito de operaciones, y la infanta Doña Luisa, Medallas para los soldados. 

En el Aeródromo de Auamara "Larache"
La línea Sevilla Larache a tenido su tributo de sangre. Los pilotos Estequi y Vela murieron en uno de sus viajes . El primero choco contra un monte en Tetouan en uno de los vuelos, y el otro por hendimiento del aparato en el mar por falta de gasolina.

 

dimanche 15 novembre 2009

El ferrocarril Larache-Alcazarquivir



Por la imagen adjunta de la locomotora adquirida para su explotación en 1920, parece que desde esa fecha hasta 1930 su actividad en las tierras del Lucus tuvo gran preponderancia para el desarrollo de la zona en el transporte de mercancías y pasajeros. En la década de los años 30, por las vicisitudes políticas conocidas, perdió gran parte de su vigor inicial y adoleció de una vida “pusilánime” y de cierto abandono, acrecentada por la escasez de repuestos, su deterioro paulatino y el envejecimiento de vías y vagones. Fue en los inicios de 1940 cuando se acometió la restauración de vías y traviesas, así como la adecuación de locomotoras, coches y vagones de mercancías.
Estas referencias fueron expuestas por el Sub-delegado de Obras Públicas y Comunicaciones de la Alta Comisaría de España en Marruecos, comandante de ingenieros don Vicente Martorell Otzet, en la conferencia pronunciada el 6 de febrero de 1944 en Larache, en la que como introducción refirió que antes se realizaron estudios previos porque “... hay que preocuparse de los puertos, puntos obligados de entrada y salida, datos estadísticos, población, núcleos urbanos, etc. antes de emprender el Plan de Ferrocarriles y ver sus posibilidades futuras, medios auxiliares de carga, descarga y almacenamiento, sus tarifas, etc. porque puerto y ferrocarril son dos hermanos que defienden la misma causa, y el uno no es nada sin el otro...”



Antes de referirse al ferrocarril Larache-Alcazarquivir, el señor Martorell citó que en 1888 el gobierno belga regaló al sultán de Marruecos Mulay Hassan un tren con una jardinera de doce piezas que recorría una circunferencia de un kilómetro alrededor del palacio. Era pues, un juguete para su residencia imperial de Mequinez, aunque el ruido, el humo y las chispas asustaron tanto a la concurrencia que el trayecto se hacía después empujando el convoy por doce esclavos. Tras este anecdótico primer ferrocarril, años después, queriendo unir el palacio de Fez con Debiabag, el vapor “La Gaule” desembarcó en la rada de Larache, procedente de Francia, una locomotora, dos vagones y elementos de vía de 0,60 metros. El transporte (a lomo de camellos las vías y en carretones de gruesas ruedas de madera los vagones arrastrados por sesenta mulos cada uno) desde Larache a Fez tardó cuatro meses y constituyó una verdadera epopeya. Y lo peor: en el camino se perdieron las ruedas de la locomotora... y el ferrocarril, por diversos avatares, quedó olvidado.



En 1911, el convenio franco-alemán estipulaba que ningún ferrocarril podría ser establecido en Maruecos antes de la construcción de la línea Tánger-Fez. Pese a la divergencias entre Francia y España, nacen detrás del Ejército español, líneas de penetración desde Casablanca y Uxda, por parte gala; y desde Ceuta y Melilla, las de Tetuán-Rio Martín, Tetuán-Zinat, y Nador-Tistutin, por parte esdpañola, pero solo logran supervivir las líneas Ceuta-Tetuán y Larache-Alcazarquivir, sin perder su carácter militar, aunque sin recursos y sin alegría. Pese a todo nuestro ferrocarril del Lucus alcanzó su máximo apogeo en 1943, transportando 128.000 pasajeros, 15 millones de kilos en mercancías y 2.000 cabezas de ganado.
El 7 de mayo, 1944, el periódico local “El Avisador de Larache” inserta un espacio detallando los horarios y recorridos especiales con motivo de la Fiesta de la Hilulá, desde Larache-Puerto a Mensah, Saj Soj, Auámara, Sam Sam, Kerma y Estación de Alcazarquivir, e inverso itinerario de regreso. El tiempo que se invertía para cada uno era de unos 90 minutos.
Como dato anecdótico, señalemos que el 16 de julio de 1944, y para presenciar los partidos de fútbol del torneo triangular en el que participaban los equipos Sevilla, C.F., Betis Balompié y Larache, C.F, (reforzado con Bravo, del Barcelona, y Baena, del Tánger) y asistir a las Fiestas, se fletó un tren especial que facilitaba el desplazamiento de los habitantes de Alcazarquivir, con salida a las 3 de la tarde y regreso a la ciudad de las palmeras a las 10 de la noche, siendo el precio de ida y vuelta de 6 ptas.


LARACHE. LABOR PACIFISTA EL DIRECTOR DE FOMENTO DE LA COMISARIA SUPERIOR, D. ENRIQUE MORALES, DANDO PASO AL PRIMER TREN DE LA LINEA TAN GER- FEZ, RECIENTEMENTE TERMINADA. (FOTO PERERA)

Línea de Larache á Alcazarquivir
Pk
Estacion
0
Larache  (Mensah)
8
Saj-Soj
16
Auamara           
25
Sam-Sam
30
Kerma
35
Alcázar
37
Alcazarquivir (enlace Tanger-Fez)
Material móvil  Locomotoras:


nombre
rodaje
fabricante
Año de fab.
de fab.
Ref.
1

1-3-1-T
Schwartzkopff
1922
7977

2
Alcazarquivir
1-3-1-T
Schwartzkopff
1922
7978

3

1-3-1-T
Schwartzkopff
1922
7979

11

0-2-0-T
Mafei
1941


12

0-2-0-T
Mafei
1941


Vagones:
 Los coches de viajeros y de mercancías utilizados en la inauguración de la línea fueron suministrados en 1922 por la firma alemana Wagonbau-Görtliz.

unidades
serie
tipo
2
Ai
Primera clase
3
AB
Mixtos de 1ª y 2ª clase
5
C1
Tercera clase
2
C4i
Tercera clase
1
S-1
Coche salón
9

Vagon mercancías cerrado
10

Vagon bordes bajos de 10 Tm
10

Bateas de 20 Tm

Productos de explotación :
 Al inicio de la explotación entre 1921 y 1927 mientras perduró el conflicto armado, el ferrocarril tuvo muy buen coeficiente de explotación , siendo su principal cliente el ejercito. A partir de 1928 la actividad se redujo el 50 % y se entró en pérdidas.

Año
Ingresos pts
Gastos pts
Coef explot %
1943
718.797,74
3.640.302,09

1951
572.067,00
2.054.651,00

1954
377.453,00
2.,331.498,00



En fin Quiero mencionar que mi abuelo era un conductor de este tren