Toute l'histoire de la ville de Larache du début du siècle à nos jours illustré en photos
lundi 30 mai 2016
mercredi 18 mai 2016
The Lost Island
في هذه الصورة الخيالية، نرى تجسيدًا ساحرًا لأيقونات مدينة العرائش، وكأنها عالقة بين الزمن والأسطورة. تظهر مآثرها القديمة في هذا المشهد، وكأنها تحكي قصة حضارة عريقة عاشت على ضفاف المحيط، واستمدت منه قوتها وهدوءها.
ذلك المئذنة التي تقف شامخة في أعالي هذا الصرح، ليست إلا منارة العرائش، رمز الإشراق والأمل، تلك التي تهدي السفن التائهة في ظلمة الليل، وتربط بين الماضي والحاضر. تجسدت هنا في صورة نور هادئ، يذكرنا بأن للمدينة قلب ينبض بالإيمان، يحرسها ويوجهها، تمامًا كما فعلت على مر العصور.
ومن جوانب هذه الجزيرة الحجرية، تتناثر حصون العرائش القديمة، وهي تشهد بصلابة جدرانها على قوة المدينة وقدرتها على مواجهة الزمن والأعداء. تلك الحصون التي طالما كانت ملاذًا آمنًا لأبنائها، رمزاً للصمود والبقاء، وكأنها تقول "نحن هنا، متجذرون كالصخور، ثابتون أمام أمواج الحياة."
وبين هذه المعالم، يتربع تمثال الأسد من الرخام الأبيض، ذاك الأسد الشهير في العرائش، رمز القوة والكرامة. هنا يقف وكأنه يحرس المدينة ويحيطها بحب صامت، ينقل إلينا معاني النبل والفخر، ويجسد صمود أهلها وكرامتهم. الأسد ليس مجرد تمثال، بل هو رمز لأرواح أهل العرائش، التي تتسم بالشجاعة والعزة.
تتدفق المياه من الصخور كأنهار من الأحلام، تروي الأرض وتعانق الرمال، في مشهد يوحي بأن العرائش مدينة تنبض بالحياة، تعيش في تناغم مع البحر والطبيعة. وتلك المياه التي تنساب من بين الحجارة هي بمثابة دماء تسري في عروق المدينة، تمنحها الحياة وتجدد فيها الأمل كل يوم.
مشهد كهذا، يترك في النفس تأملات عميقة عن سر جمال العرائش وعن حكاياتها التي تشبه الأسطورة، حيث يتعانق التاريخ والطبيعة، وتتحد المباني الأثرية مع العناصر الطبيعية لتخلق صورة لا تمحى من الذاكرة. هنا، يمكن للإنسان أن يشعر بأن العرائش ليست مجرد مدينة، بل هي روح حية، تختزل آلاف السنين من الحضارة، وتحكي قصص الشجاعة،
والجمال، والكرامة، لمن يريد أن يستمع.
En esta imagen imaginaria, vemos una representación encantadora de los iconos de la ciudad de Larache, como suspendidos entre el tiempo y la leyenda. Sus antiguos monumentos aparecen en esta escena, como si contaran la historia de una civilización antigua que vivió junto al océano, obteniendo de él su fuerza y serenidad.
Ese minarete que se alza majestuoso en lo alto de esta estructura no es otro que el faro de Larache, símbolo de luz y esperanza, guiando a los barcos perdidos en la oscuridad de la noche y conectando el pasado con el presente. Aquí aparece como una luz tranquila que nos recuerda que la ciudad tiene un corazón que late con fe, protegiéndola y guiándola, tal como lo ha hecho a lo largo de los siglos.
Desde los costados de esta isla rocosa, se dispersan las fortalezas antiguas de Larache, testimonio de la firmeza de sus muros y de la capacidad de la ciudad para enfrentar el tiempo y a sus enemigos. Esas fortalezas, que siempre fueron un refugio seguro para sus habitantes, son símbolo de resistencia y permanencia, como si dijeran: “Estamos aquí, arraigados como las rocas, firmes ante las olas de la vida.”
Entre estos monumentos, se encuentra la estatua del león de mármol blanco, el león famoso de Larache, símbolo de fuerza y dignidad. Aquí se alza, como si protegiera la ciudad, envolviéndola con un amor silencioso, transmitiéndonos significados de nobleza y orgullo, encarnando la resistencia y la dignidad de su gente. El león no es solo una estatua, es el símbolo del espíritu de los habitantes de Larache, caracterizado por el coraje y la grandeza.
Las aguas fluyen de las rocas como ríos de sueños, regando la tierra y abrazando la arena, en una escena que sugiere que Larache es una ciudad que late con vida, viviendo en armonía con el mar y la naturaleza. Esas aguas que se deslizan entre las piedras son como la sangre que corre por las venas de la ciudad, dándole vida y renovando su esperanza cada día.
Una escena como esta deja en el alma reflexiones profundas sobre el secreto de la belleza de Larache y sus historias que se asemejan a leyendas, donde la historia y la naturaleza se entrelazan, y los edificios históricos se unen a los elementos naturales para crear una imagen imborrable en la memoria. Aquí, uno puede sentir que Larache no es solo una ciudad, sino un espíritu vivo que encapsula miles de años de civilización y cuenta historias de valentía, belleza y dignidad, para quien quiera escucharlas.
mercredi 25 mars 2015
mardi 24 décembre 2013
mardi 14 mai 2013
Matadero municipal de Larache
Matadero municipal. Construido en 1917, es uno de los primeros edificios públicos de la época del protectorado en Larache, y aún conserva su uso original. También constituye uno de los pocos ejemplos de Modernismo en la región del Lucus. Los recursos etilísticos son escasos dado su carácter eminentemente funcional, pero notables como en el caso de los recercados cerámicos de su fachada.
dimanche 12 mai 2013
vendredi 3 mai 2013
El ingeniero coronel MIGUEL GARCÍA DE LA HERRAN
Biografía
Ingresó como cadete en la Academia de Guadalajara en 1895 acabando su formación en el año 1899 con el grado de Teniente. Destinado a Melilla participa en 1910, en diversas operaciones militares. En la provincia de Larache ordena y supervisa la construcción un puente permanente sobre el río Lucus.3 Ganó experiencia militar en 1924 participando en diversas acciones de guerra en la zona de Melilla. Fue un mando en el Desembarco de Alhucemas, y más tarde, ascendido a Coronel por méritos de guerra llevó a cabo una intensa labor en la mejora y mantenimiento de la red de comunicaciones del Protectorado. Ya en la península ibérica y en la época de la Dictadura de Primo de Rivera solicitó el pase a la reserva. Carecía de mando desde el 3 de enero de 1931 y en 1936,4 Apoyó activamente a Sanjurjo durante la denominada Sanjurjada del 10 de agosto de 1932 y fue condenado a cadena perpetua. Fue amnistiado durante el mandato de Lerroux.5 Cuando se produjo la sublevación militar se le encargó el mando de las Unidades del Cantón de Carabanchel y fue muerto a tiros durante la operación de conexión con el Cuartel de la Montaña (bajo el mando del General Fanjul).
En Larache destacaría desde 1911 hasta 1915 la obra de Miguel García de la Herrán (palacio de la Comandancia General, habilitación del castillo del Kelibach como hospital y diversos edificios tanto públicos como privados)
| Proyecto de reforma del hospital de Larache, sobre el castillo de San Antonio |
En esta línea de reutilizar edificios históricos cabe contemplar la adaptación del castillo abaluartado de
las Cigüeñas (también llamado de Nuestra Señora de Europa) en Larache para albergar dependencias militares, pero sobre todo la ampliación de una planta y reforma del Castillo Kelibach (también llamado de San Antonio) llevada a cabo antes de 1914 por los ingenieros militares Miguel García de la Herrán y
Jesús Romero Molezún, seguida en 1934 por otro proyecto del arquitecto José Larrucea para trasladar
allí el hospital civil de la ciudad.
gran autor de la época en Larache fue el ingeniero militar Miguel García de la Herrán".
Desde 1911 asumió la realización de diferentes trabajos, como los primeros barracones del acuartelamiento de punta Nador. En 1912 realiza la habilitación del castillo de Kelibach (obra del siglo xvi) para albergar el nuevo hospital, así como una interesante serie de construcciones que le mantienen en la ciudad hasta 1917, año en el que abandona Marruecospor primera vez.
Sin embargo, en la década de los veinte, llegaría a ostentar altas responsabilidades en la organización de
los ingenieros militares del Marruecos jalifiano, controlando todas las obras inmediatamente posteriores
a 1927, sobre todo la reorganización de los campamentos y sus obras de urbanización".
Fue sin duda García de la Herrán el primero y el que mejor aplicó el lenguaje neoárabe en Marruecos de
1912 a 1916. El también ingeniero militar Eduardo Gallego Ramos (1914a) subrayaba que García de la
Herrán había realizado un profundo estudio del estilo árabe, formas que dominaba y aplicaba con soltu-
ra, tanto en la organización de las fachadas como en la decoración de interiores.
Las principales obras de García de la Herrán en Larache fueron el puente colgante del Kermán, una de las
más interesantes obras de ingeniería de la época donde realiza en sus estribos de hormigón una consegui-
da recreación neoárabe con multitud de detalles ornamentales; también su casa particular, edificio de
aspecto torreado y de cuidada factura artesanal, donde utilizó mosaicos de Tetuán y teja abarquillada en
los aleros de tejaroz sobre paramento encalado.
Pero su obra fundamental fue la transformación de la antigua casa del Bajá en residencia del Comandante
General y Oficinas de Estado Mayor, iniciada en 1912 y acabada en 1914. En esta obra destaca el sabio
uso de las artesanías, reflejado en el virtuosismo ornamental que no tiene parangón con las obras coe-
táneas de Tetuán. Una torre lateral campanario-minarete-reloj, con paños de celosía destacados en
color, arcos de herradura peraltados, galería de columnas y miradores galería, conforman un rico y
cuidado repertorio que demuestra en García de la Herrán un sabio aprendizaje del control de las distin-
tas artesanías y del diseño.
Este estilo neoárabe cuidado y detallista en sus elementos decorativos, sería el que se impusiera en
todas las construcciones militares de la región del Lucus. Antes de 1914 también se había construido la
estación radiotelegráfica como conjunto neoárabe semejante a un castillo con recinto cerrado y portada monumental con dos torreones ornamentales, o las instalaciones militares de la cría caballar. También
sería el caso de construcciones civiles como la estación del ferrocarril a Alcazarquivir, edificio simple
levantado en 1916, con cuerpo rectangular torreado y arcos apuntados con alfiz.
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